- La Mancomunidad ofrece a los ayuntamientos tratamiento para estos residuos en el Complejo Ambiental Costa del Sol
Marbella, 26 de marzo de 2025.— Más de 2.500 toneladas de cañas procedentes de las desembocaduras de ríos y arroyos arrastradas por las fuertes lluvias han llegado en lo que va de año al Complejo Ambiental Costa del Sol, propiedad de la Mancomunidad de Municipios de la Costa del Sol Occidental, y que gestiona Urbaser.
El presidente de la Mancomunidad, Manuel Cardeña, ha detallado que, desde principios de año se han trasladado al Complejo 2.682 toneladas de cañas, frente a las 2.057 que se recogieron durante todo el año 2024, “lo que demuestra la fuerza de las últimas lluvias”.
El aumento del caudal de ríos y arroyos en este periodo en el que se han encadenado varias borrascas, ha generado el arrastre hasta la desembocadura en las playas de la Costa del Sol de grandes cantidades de cañas y restos vegetales, junto con troncos y piedras.
El presidente ha recordado que, “desde el episodio de la DANA ocurrida en octubre, la Mancomunidad está ofreciendo un servicio específico a los ayuntamientos para el tratamiento de las ingentes cantidades de cañas y broza arrastradas, que suponen un problema para los municipios”.
Los ayuntamientos están acopiando estos residuos en diferentes zonas para su posterior traslado al Complejo Ambiental.
Como ejemplo de la magnitud de estos residuos, el Ayuntamiento de Marbella ha trasladado a la planta de Casares, en lo que va de año, 1.867 toneladas de cañas, y el de Torremolinos 615 toneladas.
El presidente explica que “los ayuntamientos están haciendo un gran esfuerzo por retirar todo este material de sus playas para conseguir que presenten, cuanto antes, un estado impecable. Y, sobre todo, para que el litoral esté en perfectas condiciones para la Semana Santa”.
Una vez que estos residuos llegan al Complejo Ambiental Costa del Sol se procede a retirar las piedras y otros restos no orgánicos y se tritura. Posteriormente comienza un proceso de fermentación, junto a la materia orgánica recuperada de los procesos de tratamiento y restos vegetales que también llegan a la instalación, para obtener finalmente material fertilizante que puede utilizarse en parques y jardines. Este material se cederá a los
ayuntamientos, como ya ocurre con el obtenido del tratamiento de las algas asiáticas que también se procesan en el complejo.